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Las deudas malas son las que te comen con los intereses y no eran esenciales y las buenas son las que usas para obtener algo que después generará valor, debes evitar las primeras y llenarte de las segundas… eso dicen muchos autores pero eso es verdad a medias.

Te vas a topar en tu vida inevitablemente con la oportunidad o necesidad de un crédito, por ello veamos que no hay una lista de deudas buenas y deudas malas o bueno, si las hay pero si te guías por las que encuentres, terminarás muy mal. 

Por ejemplo, hay autores que indiscutiblemente te pondrán como ejemplos de deuda mala un auto porque pierde valor al momento de salir de agencia y al final te generará más gastos y que una deuda buena, será la de una casa o inversión en un negocio porque al final te generará ingresos.

Eso ocasiona que la gente que no sabe del tema, automáticamente quiera saber si comprar tal o cual cosa es deuda buena o deuda mala, en que si gastar y en que no gastar, pero eso no sirve porque las deudas deberían ser clasificadas persona a persona.

Ya que en cualquier tipo y situación, una deuda implica deberle a alguien, mejor clasifiquémoslas en deudas malas y deudas necesarias y no, no hay una lista definitiva que siempre aplique pero si una pregunta sencilla que las distinguirá indiscutiblemente y es:

Al final, ¿cuáles son más grandes, los beneficios o los costos de la deuda?

Y ya, con eso tienes para distinguirlas, deberás evitar las deudas malas y las necesarias tampoco es que haya obligación de tomarlas, simplemente son aquellas que resulta sensato aunque no imperativo aprovechar y te voy a mencionar como la clasificación de muchos autores esta errada totalmente con un par de ejemplos en los que usaremos la pregunta que te acabo de dar.

Suelen decir que las deudas dedicadas al consumo totalmente son en automático malas porque no te generan beneficio futuro pero si en tu presupuesto hay espacio para la diversión y puedes pagarlo dentro de 50 días, ¿por qué no aprovecharlo?

Si quieres una televisión a crédito por ejemplo, si puedes pagar sin afectaciones las mensualidades, te traerá diversión, te recordará que un presupuesto no es un castigo y que puede tener espacio para tus gustos, pagada a tiempo te generará un buen historial crediticio que después te ayudará a tener mejores condiciones en créditos y si aprendes a ocuparla en otros videos que tenemos, sabrás como evitar pagar intereses… ¿Acaso todo sonó fatal en ese ejemplo?

Ahora, la deuda para obtener una casa suele ser citada como una deuda buena porque la casa subirá de valor y al final tendrás algo que vale más de lo que te costó pero si implicará encadenarte por los próximos 20 o 30 años, si no vas a sacarle dinero, si va a aumentar su valor pero tú no lo verás porque vivirás en ella, no la podrás vender sin quedarte sin techo, tienes en cuenta los gastos de mantenimiento e impuesto que generará incluso si no la ocupas y lo comparas con que tendrás un lugar donde vivir, claro, un techo sobre tu cabeza suena a un gran beneficio pero podríamos decir que hay muchas muchas cosas potencialmente negativas y además otras maneras de obtener el techo como rentar que en el largo plazo puede ser más flexible, barato y permitirte ahorrar para tu casa.

Finalmente el ejemplo de endeudarte para invertir en un negocio es pensar que el banco te cobrará intereses funcione o no tu proyecto y voltear a ver lo que hacen otras empresas, en vez de pedir prestado, venden acciones o deuda en la bolsa de valores o aparte, buscan inversionistas que están conscientes del riesgo del negocio y que no serán como el banco en la cuestión de los intereses. Entonces la deuda en este caso no es mala, ni buena, ni necesaria, hay otras opciones también.

Todo depende de la situación de la persona.

Enlistar los pros y los contras y elegir solo las que presenten más elementos positivos pero recordar que hay un montón de cosas en la ecuación, cosas que puedes medir con dinero y otras que no, algunas que debes considerar son:

  • si en verdad lo necesitas
  • la tasa de interés que te cobrarán
  • si hay otras opciones
  • si afectará tu historial crediticio
  • si podrás generar los ingresos para pagarla
  • si representa menos de un 30% de tus ingresos para no asfixiarte con ella
  • los beneficios más abstractos como tener donde vivir, un negocio expandido
  • el que en ocasiones puede ser la única manera de obtener ciertas cosas como la casa o que si puedes trabajar con el dinero de alguien más, es mejor que el propio, etc.

Entonces, aunque suene aburrido, la opción es sentarte y enlistar las cosas buenas y malas de cada compra a crédito que puedas hacer y no dejarte llevar por la idea de que gastar en consumo siempre es malo y de que las que te generan ingresos, siempre son buenas.